Los altos directivos constituyen un colectivo de trabajadores de una empresa que cuentan con plena autonomía y ejercitan poderes relacionados con la titularidad jurídica de la empresa y la consecución de sus objetivos generales.
Por ese motivo la relación laboral de un alto directivo con una empresa se considera una relación laboral por cuenta ajena, pero tiene un carácter especial que la diferencia del régimen laboral común.